Estela, una señora que va a un colegio nocturno de jovencita, entabló una amistad profunda con su compañero Eduardo y lo cobijó en su casa como uno más de la familia. Un día Eduardo desapareció y se lo tragó la tierra.
Hace 60 años que Estela lo busca por Facebook, con ayuda de sus hijas y por todas partes. Viene al programa a jugarse una carta definitiva para dar con su amigo, saber qué pasó y darle un abrazo.
En esa época del secundario se divertían sin preguntar detalles personales. Estela cuenta que Eduardo vivía una situación particular y se escapaba algo, pero no sabían más. El programa promete investigar si Eduardo sigue vivo.