Estados Unidos modificó la ley que restringía el uso de puertos solo a barcos de bandera norteamericana para paliar los efectos de la guerra en el Golfo.
Ahora barcos de otras banderas pueden operar en puertos estadounidenses, no solo los controlados por empresas norteamericanas.
Esta medida se enmarca en la crisis energética global provocada por el conflicto, con imágenes de humo negro sobre la refinería de petróleo Samref de Aramco en Shambú, Arabia Saudita.