Trabajadores, docentes y estudiantes de la Facultad de Medicina de la UBA realizaron un abrazo simbólico para reclamar el cumplimiento de la ley de financiamiento educativo, en medio de paros durante toda la semana en universidades públicas del país.
El gobierno no implementó la ley aprobada e insistida en el Congreso, con fallo judicial ordenando su aplicación; en cambio, negocia una nueva norma que elimina aumentos salariales, fondos para investigación y becas.
La UBA opera con presupuesto de 2023, afectando educación, extensión e investigación; docentes perdieron 50% de poder adquisitivo desde el gobierno actual y 115% desde 2015, con ayudantes de primera cobrando menos de 250 mil pesos.
Autoridades como Giacobbe negocian sin priorizar salarios; el cuatrimestre no inició por huelgas de docentes y no docentes.