Javier Sánchez Roa, diputado PRO bonaerense, compró un rifle de aire comprimido Fox por 189.600 pesos para uso recreativo, pero erró la dirección y llegó a su despacho en el Congreso, activando alarmas de seguridad en el escáner.
Martín Menem, presidente de la Cámara, recibió carta de disculpas con factura; el rifle, de venta libre con pistón nitro y mira telescópica, generó susto inicial y chistes posteriores en pasillos.
Esteban Paulón cuestionó controles de seguridad en inmediaciones del Congreso un miércoles de alta presencia policial por marchas; el incidente resalta vulnerabilidades pese a protocolos internos que funcionaron.