En un sorpresivo recorte presupuestario, despidieron a Lizy Tagliani de su programa a pesar de tener contrato por 5 años renovado con adendas, notificándole el 18 de marzo mientras estaba al aire; la medida responde a pérdidas de 20 millones por programa, según fuentes de la gerencia actual liderada por Carlos Infante, tras conflictos internos el año pasado bajo Nicolás Boccacche.
La conductora sumó repercusiones junto a Elizabeth Bernasconi, ambas afectadas en la misma "volteada"; se enteraron casi simultáneamente con Ángel de Brito por filtraciones, y pusieron el cuerpo públicamente ante el balde de agua fría, repudiando la forma sin preaviso pese a cláusulas de renovación.
Panel debatió que los contratos en TV son relativos ante directivas de accionistas, destacando peleas previas de Lizy por silla y micrófono; no apunta contra las conductoras, sino ajustes económicos drásticos.