El desempleo registró un aumento al 7,5% en el cuarto trimestre del año pasado, con 193.000 nuevos desocupados, pasando del 6,4% anterior y contradiciendo las afirmaciones de creación de empleo de Federico Sturzenegger.
La economía creció, pero el empleo cayó porque los sectores traccionadores como minería, petróleo, finanzas y agricultura generan pocos puestos de trabajo, mientras comercio, construcción y manufacturas se hundieron por automatización y baja demanda.
Los jóvenes de 14 a 29 años sufrieron más: mujeres al 4,1% y varones al 4,5%; Gran Buenos Aires con la mayor tasa. El empleo no registrado en servicios prestados por jóvenes creció un 25% el año pasado.
Según tabla de Orlando Ferreres, ganadores como agricultura e intermediación financiera crecen pero demandan poco empleo; perdedores como comercio pierden miles de puestos. Hay más subocupados y pérdida de condiciones como obra social.