Esmeralda Pereyra López, de dos años y ocho meses, desapareció ayer alrededor de las 2 de la tarde en el barrio San José Obrero de Cosquín, Córdoba, mientras jugaba cerca de su casa. La madre, Tania, la dejó un momento para preparar el almuerzo y al volver ya no estaba; la niña tenía pañal, estaba descalza y mide apenas 60 centímetros.
La familia y vecinos apuntan al circo que levantó campamento esa tarde justo después de la desaparición; se negaron a dejar entrar sin orden judicial. La policía investiga también plantas de marihuana en la casa familiar, pero el relato es unificado: la niña no sale sola, llora si se aleja de la madre y no habla mucho. Pasaron 8 a 10 horas hasta activar la Alerta Sofía.
En vivo desde la zona cero, megaoperativo con perros, drones con detección de calor, bomberos y rastrillaje cerca del río Cosquín; revisan antenas celulares y cámaras. El ministro de Seguridad Juan Pablo Quintero supervisa. Comparan con casos como Loan, Guadalupe Belén Lucero y Lía Zoraide Peña, criticando demoras en protocolos.
La fiscalía de Córdoba, con secreto de sumario, no descarta rapto ni pérdida; geolocalizan celulares en la ventana de tiempo. Reportero César Tapa confirma controles vehiculares intensos y detalla el Circo del Palozo Fonvil, chico y nómada, como línea investigativa.