Una universidad china vinculada a tecnología y defensa desarrolló microdrones del tamaño de un mosquito, capaces de moverse con agilidad similar a los insectos y sin ruido ni firma térmica.
Los creadores destacan su uso para monitorización ambiental y búsqueda en derrumbes, pero expertos en defensa advierten potencial para vigilancia, inteligencia en zonas sensibles y operaciones especiales.
China lidera avances en esta tecnología, liberando la carrera por nuevos artilugios en el continente asiático.