Oscar Centeno, chofer clave en la causa cuadernos de la corrupción, se negó a declarar ante el tribunal por consejo de sus abogados, pese a haber aportado detalles en su momento sobre entregas de bolsos a Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.
Claudio Uberti, imputado colaborador, denunció amenazas de muerte y vive en "terror permanente", negándose a ampliar por miedo a represalias como "buchón". Se comprometió a declarar cuando mejore su detención, insistiendo en que no es traidor sino arrepentido protegido por ley.
Investigadores valoraron la estrategia de Centeno para evitar contradicciones ante abogados de los Kirchner. La jornada incluyó imputados que colaboraron y silencios, en medio de tensión por el juicio oral.