Lula, dueña de carnicería en Espeleta, regala carne a un jubilado fiel en gesto viral que emociona redes, destacando precios por las nubes y baja en consumo por crisis económica.
En video, Lula sorprende al cliente: "Hoy yo lo voy a sorprender, se lo regalo", emocionando al hombre que cocina diario. Lula explica sale del corazón, recordando a su padre, y repite con otros jubilados que no llegan, como uno que faltaba 1.000 pesos.
En móvil, Laura (empleada) y Lula confirman ventas caídas: gente compra picada o carnaza barata, asado familiar sale con falda o vacío, porciones justas para 5 personas. Margen ganancia bajo (1.500 pesos/kilo), difícil sostener negocio con alquiler y subas.
Jubilados compran cada vez menos, reducen porciones; Lula empatiza por aspecto similar a su padre fallecido, honra su memoria con gestos pese dificultades.