El ministro de Economía Luis Caputo atribuyó la persistencia inflacionaria al nerviosismo generado por las elecciones de 2025 y el temor a un regreso del kirchnerismo o peronismo, explicando que los argentinos no demandan pesos por desconfianza, lo que frena la desinflación.
Caputo descartó ir al mercado de deuda y enfatizó que el gobierno no toma deuda, moderando pronósticos de inflación cero con un dígito adelante para agosto como dijo Javier Milei, admitiendo "No puedo forzar a la gente a tener pesos en el bolsillo".
El panel interpreta estas declaraciones como posible señal de un nuevo plan económico ante problemas en la desinflación iniciada en 2025, en contexto de desempleo, inflación estancada y caída de actividad en comercio e industria, que afecta la popularidad de Milei rumbo a 2027.