La patente del medicamento semaglutida, usado para diabetes y obesidad, vence en India, China, Brasil, México, Sudáfrica y Turquía, cubriendo el 40% de la población mundial.
En EE.UU. y Europa la patente vigencia hasta 2030-2035 mantiene precios altos. En Argentina no está oficializado, lo que abarata importaciones.
Se advierten efectos adversos como pérdida de masa muscular y riesgos para la salud, conocidos desde 2017, con mayor acceso esperado por genéricos.