Tres buques de carga desviados del Medio Oriente atracaron en Lamu, Kenia; el último, Grande Florida de Japón, descargó 3.800 vehículos destinados a Jebel Ali en Emiratos.
Los desvíos responden a preocupaciones por seguridad en Estrecho de Hormuz, vía clave para comercio de vehículos, energía y manufacturas; empresas reevaluán rutas buscando puertos seguros.
Se espera aumento de actividad en Lamu para corredores a Sudán del Sur y Etiopía.