El buque gasero ruso Arctic Metagás sufrió explosiones e incendio, quedando a la deriva 15 días con riesgo inminente de desastre ecológico en el Mediterráneo.
Moscú acusa drones ucranianos, mientras líderes de España, Italia, Grecia, Chipre y Malta alertaron a la Comisión Europea sobre la carga de GNL y su precaria condición.
Kiev no se pronunció. La situación genera grave amenaza en el espacio marítimo de la Unión Europea.