En el día 20 de la guerra, ataques a plantas de gas natural licuado en Qatar e Irán provocaron que el precio subiera de 10 a 21 dólares por millón de BTU, afectando directamente a Argentina que importa barcos cada invierno. El petróleo Brent alcanzó picos de 111 dólares el barril, ahora en 103, por impactos en infraestructura energética de ambos bandos.
Guillermo Spinelli explicó la escalada: Irán busca desabastecer al mundo atacando aliados como Arabia Saudita, Jordania y Kuwait, mientras aviación de EE.UU. e Israel bombardean ciudades iraníes como Teherán sin hallar uranio enriquecido. El Estrecho de Hormuz, por donde pasa el 20% del petróleo global, permanece abierto pero con seguros disparados y amenazas de minas.
EE.UU. envía la MEU-31 con 2.500 marines desde Asia hacia Hormuz o isla de Garra, sin tropas terrestres masivas según Trump, priorizando inteligencia humana israelí sobre satélites. Inteligencia detecta líderes iraníes pero no uranio oculto, con infiltrados locales opuestos al régimen.
Mapas muestran alcance de drones iraníes (2.000-2.500 km) hasta Israel y Turquía, aliados hutíes en Yemen y milicias pro-Irán en Irak y Siria. Príncipe saudí criticó ataques a musulmanes.