En vox populi de Lola Echar en la estación Constitución, argentinos describen el impacto del 7,5% de desocupación reportado por el INDEC. Una jubilada cobra 400.000 pesos pero suma changas para ayudar a sus hijas, mientras conoce desocupados que buscan changas.
Otras dos mujeres en período de prueba luchan por llegar a fin de mes con sueldos bajos y horas impagas; una estuvo desempleada medio año tras renunciar a un kiosco por 490.000 pesos en 16 horas semanales de madrugada más ocho diarias. Un joven de 19 años, Joaquín de Espeleta, despedido post-prueba recurrió a Rappi ganando 10.000 pesos en mediodía con cuatro horas y 1,5 hora de viaje en tren, afirmando que no se vive de eso y amigos en situación similar.
Los entrevistados coinciden en que el desempleo se nota, cuesta encontrar laburo bien pago y se aprovechan de períodos de prueba para despedir sin indemnización.