Andrea del Boca, participante de Gran Hermano, se puso firme y exigió que la viera un doctor tras medir su presión en la casa, lo que derivó en su traslado a la clínica Las Lomas por temas cardíacos y gastrointestinales.
El panel especula si su malestar es real o armado, ya que su contrato vence el lunes pero se renueva automáticamente, y coincide con filtraciones sobre una causa judicial donde podría declarar, comunicada por su abogado Juan Pablo Fiorivelo.
Los conductores cuestionan si tiene un "topo" en la casa que le pasa información externa, como rumores de su salida tras un mes, y critican que perjudica el reality al parecer todo guionado.
Andrea defiende su autenticidad en vivo, emocionada por extrañar pero firme en quedarse, mostrando arrugas y kilos de más sin maquillaje, atribuyendo problemas a tiroides y hormonas.