Las deudas familiares crecieron en billeteras electrónicas fuera del circuito bancario formal, alcanzando 25% de morosidad, un porcentaje altísimo.
El acceso fácil genera bola de nieve en contexto económico difícil; familias toman créditos pequeños en cuotas para sobrevivir, complicando el pago.
La situación apremia por falta de ingresos, llevando a pedir más crédito para consumir pese a la deuda acumulada.