El viento de la tormenta derribó una pared entera en un hipermercado mayorista en Moreno, zona oeste del Gran Buenos Aires, cerca de la colectora del Acceso Oeste, dejando chapas del techo volando y colocadas improvisadamente donde antes había estructura sólida.
Marcelo Muchi reportó en vivo los destrozos, mostrando marcas en el piso hasta la altura de luminarias y vidrios rotos en empresas cercanas; no fue tragedia de milagro por el horario de alto movimiento, similar a daños en Lugano y Capital Federal.
El comercio quedó vallado y cerrado por seguridad, con chapas sueltas en el aire; se esperan tormentas similares el viernes con ráfagas y lluvia persistente, preocupando por vidrios frágiles y mercadería expuesta en supermercados.
Los más vulnerables son comercios chicos que tardan en reponerse, junto a árboles caídos en la zona.