Trabajadores de la fábrica FATE en Virreyes, San Fernando, reclaman la reapertura tras 370 despidos hace 28 días, con la conciliación obligatoria venciendo hoy sin pago de salarios ni intervención efectiva del gobierno nacional pese a su dictado inicial.
Un operario con 30 años en la planta y problemas de tendinitis describió la escasez laboral a sus 50 años, la fábrica lista para arrancar con materia prima disponible, y la dependencia de su madre jubilada para comer, sintiendo vergüenza por mendigar tras décadas de aporte.
Familiares como Verónica (pareja de Víctor Ottoboni), Ivana (pareja de Sebastián) y Gabriela denunciaron especulación con la reforma laboral, deudas impagables como créditos UVA, y situaciones delicadas con hijos e discapacitados. Recibieron solidaridad de escuelas, vecinos y alcancías, pero exigen respuesta para no dejar a mil familias en la calle.
Verónica, docente pública, criticó que Madanes, dueño de la histórica fábrica de 80 años con desaparecidos entre sus trabajadores, reciba beneficios estatales pero se desentienda ahora. Las familias sostienen que no aceptan indemnizaciones mínimas y piden reincorporación.
El conductor señaló la falta de voluntad gubernamental para destrabar el laberinto entre empresa y Secretaría de Trabajo, esperando desenlace positivo aunque la nueva conciliación bonaerense deja mucho que desear.