En Villa Lugano, cerca de autopista Lezama, el temporal voló casi mitad del tinglado del Lugano Tenis Club. Un nido de loros enorme quedó enganchado, con aves reconstruyéndolo.
En plaza Nicolás Granada, higiene urbana remueve ramas y hojas con rastrillos y bordeadoras. Ramas de araucaria cayeron sobre veredas por vientos arremolinados como tornado pequeño. Calles llenas de destrozos, club cerrado.