En la final de Copa África entre Senegal y Marruecos, el árbitro cobra penal para Marruecos por VAR. El técnico de Senegal indignado ordena irse al vestuario llamándolo robo.
El capitán convence al técnico y compañeros de volver, Marruecos erra el penal de Brahim Díaz, Senegal gana con gol de Gueye y se corona campeón.
Fiesta nacional con premios de 135 mil dólares por jugador y terrenos, pero la Confederación Africana analiza por incompatibilidad.