Susana Giménez se dio un gusto en Miami comiendo helado con su perro, pero confesó culpa por su obsesión por estar flaquita.
Se comió cebolla y margarita, pero dudó en darle al perro por engordarlo.
Susana Giménez se dio un gusto en Miami comiendo helado con su perro, pero confesó culpa por su obsesión por estar flaquita.
Se comió cebolla y margarita, pero dudó en darle al perro por engordarlo.