El monito Punch, rechazado por su mamá y atacado por monos grandes en zoológico chileno, ya no está solo: se unió a Aiko, otra monita en misma situación, rechazadas ambas. Ahora inseparables, juegan, escalan y abrazan sin sufrir más.
Punch aferraba peluche orangután antes; ahora felices juntos. Tiene miles de seguidores con páginas dedicadas y cuenta para donaciones al corral del zoológico.