Los precios mundiales del petróleo subieron entre un 40% y 50% tras el bloqueo iraní del Estrecho de Hormuz y ataques a objetivos energéticos en el Golfo, provocando filas en estaciones de Australia, Tailandia y Japón.
Conductores australianos reducen gastos en comida para combustible y planean conducir menos. En Tailandia almacenan gasolina por temor a subas; Japón libera 80 millones de barriles de reservas para 45 días. En EE.UU., precios no bajarán pronto; en Europa superan 2 euros por litro, impactando transporte y logística.
El gobierno alemán estudia medidas ante el impacto en consumidores, campo y cadenas de suministro.