Tras los bombardeos israelíes a un edificio en Beirut y yacimientos de gas Pars en Irán, el precio del crudo Brent subió más de un 4%, orillando los 110 dólares por barril, elevando riesgos de interrupciones en el suministro energético regional.
Irán respondió con amenazas de golpear infraestructura de combustible, energía y gas en el Golfo Pérsico, emitiendo alertas de evacuación para instalaciones petroleras en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, advirtiendo ataques inminentes.
Analistas alertan sobre posibles represalias iraníes contra instalaciones energéticas del Golfo, incluidas petroleras en Qatar; Israel eliminó además al ministro de Inteligencia iraní Ismail Khatib, sumándose a muertes de Ali Larizani y general Reza Soleimani.
Irán atacó Tel Aviv con bombas de racimo y misiles de múltiples ojivas al sur de Israel, causando al menos dos víctimas fatales; una exfuncionaria de Trump niega peligro iraní y enriquecimiento de uranio.