En Gran Hermano, la participante Pincolla enfrenta insultos como "puta" y "zorra" escritos en un preservativo con su nombre, lo que genera rabia y discusiones en la casa sobre chismes y traiciones pasadas.
Panelistas comentan la dinámica familiar del tender como vecindad, la casa ordenada con pocos fumadores y el colapso de Maciel ante participantes locuaces y mujeres fuertes, quien parece rendirse y ponerse "la careta".
Discuten que es un juego rudo sin santuario, donde todos exponen su juego, y anticipan más del reality con Lulina.