Ocho personas murieron en Río de Janeiro por escalada violenta del Comando Vermelho contra policía, en represalia por abatir a su líder Claudio Augusto dos Santos, alias Giló, en Morro dos Prazeres.
Narcos incendiaron 15 colectivos y bloquearon barrios como Fubá eiro, dejando 20 heridos. El BOPE, batallón especial de Río, enfrenta control de favelas urbanas céntricas con autopistas arriba.
Vecinos inocentes murieron como rehenes; hay temor por argentinos de vacaciones. Recuerda enfrentamientos pasados con Primero Comando da Capital que causaron 20 muertos.