Nico Sorín revela que lleva 4 o 5 años con el show Piazzolla Electrónico sin aburrirse, un récord personal, y enfatiza jugar con el espíritu de Astor Piazzolla agregando batería al tango, cumbia o reggae en un mundo globalizado.
Describe el espectáculo como peligroso e irreverente, con banda tight, mucho baile y reincidentes que van a 5-7 shows; destaca la reciente dirección de Nicky Nicole en el Colón como hermoso y orgánico, celebrando la contaminación de estilos como en Rosalía.
Comparte sobre su hijo Milo, de 5 años, que empezó percusión y piano; filma un documental desde hace tres años sobre sus frustraciones y juego con la música, aprendiendo de él para volver al norte de disfrutar la música.