Christine Cabot, protagonista del polémico Kiss Cam en un concierto de Coldplay donde besó a su amante casado, contó en entrevista con Oprah Winfrey el acoso posterior: paparazzi semanas enteras, intrusos en su casa, mensajes viles y amenazas de muerte.
Una radio local dio su dirección al aire y su teléfono fue hackeado con llamadas constantes. Aunque separada un mes y medio antes, perdió privacidad y sintió agobio por la mirada permanente en redes antisociales. Coldplay replanteó la Kiss Cam por repercusiones.
Panel discute que ir a eventos públicos implica exposición, pero nadie merece amenazas; ella admitió error pero criticó el odio online.