Un misil de racimo iraní impactó en un balcón de Tel Aviv, matando a dos ancianos y elevando a 14 las víctimas fatales desde el inicio de la guerra el 28 de febrero.
El ataque, prohibido por derecho internacional humanitario, ocurrió en Ramat Gan; vecinos defienden la operación contra Irán pese al cansancio por clases y trabajos suspendidos.
Netanyahu emerge como ganador político con apoyo mayoritario a la guerra, aunque hay trastornos cotidianos en Israel.