Mauricio Macri declaró como testigo en la causa Sueños Compartidos que Alberto Fernández, entonces jefe de gabinete, lo llamó para intimarlo a pagar más certificados de obra a la Fundación Madres de Plaza de Mayo pese a sobreprecios del doble de lo ejecutado.
El ministro Ciro Burruchaga advirtió que no tenía sentido continuar pagando. El caso implica desvío de 200 millones de pesos destinados a viviendas sociales que terminaron en lujos como Ferrari para Sergio Schoklender, quien volaba en avión privado a inspeccionar obras.