Una galería histórica de 28 años con 80 locales textiles en Once cierra tras aviso de 15 días para expandir locales chinos de productos importados y belleza.
Comerciantes como Rodrigo, con pyme familiar de 18 años en GIM mayorista, enfrentan reducción de ingresos del 35%. Pagan alquileres e impuestos, pero son desplazados por negocios más grandes.
El fenómeno cambia Once: calles de telas y billetería se llenan de comercios chinos. Clientes lamentan en redes la pérdida de ofertas económicas y calidad.
Familias enteras afectadas planean liquidación hasta 31 de abril y mudan stock a otros locales en Flores o Av. Rivadavia, pese a complicaciones.