Sergey Lavrov, ministro ruso de Exteriores, afirmó que Estados Unidos busca apoderarse de más de 400 kg de uranio enriquecido en Irán y sus recursos energéticos, no negociar, rechazando buenos oficios rusos como en 2015.
Lavrov advirtió repercusiones impredecibles si no cesa la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, equiparándolo a pretensiones sobre hidrocarburos en Latinoamérica, Caribe y Golfo Pérsico.