Fabricio, de 19 años, sufrió un robo armado de su auto familiar en Temperley mientras llevaba a su hermana Francesca, de 11, a la escuela a las 7:10 de la mañana.
Dos motos se acercaron en la calle Garay al 4000; uno de los ladrones lo amenazó con un arma, lo golpeó en el hombro y la cabeza, y se llevaron el vehículo tras un forcejeo. La madre lanzó un macetazo desde arriba para intentar detenerlos, pero huyeron.
La familia encontró el auto abandonado a 30 cuadras esa noche, pero la policía aún no capturó a los atacantes. Fabricio quedó impactado por el susto temprano.