Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, anunció la baja de la tasa de créditos hipotecarios del Instituto de Vivienda de la Ciudad al 7,5%, dos puntos menos que el mercado (9,5%), para facilitar la primera vivienda a la clase media que paga alquileres altos.
Macri criticó políticas anteriores que regalaban casas en villas dejando de lado a familias trabajadoras, y redirigió recursos a subsidiar tasas en créditos a 20 años, financiados por capital propio y Obligaciones Negociables por 100.000 millones.
El anuncio busca reparar la injusticia con la clase media porteña, motor de la ciudad, que cumple reglas y paga impuestos, convirtiendo el sueño de la casa propia en realidad en vez de postergarlo por alquileres.