Israel eliminó a Ismail Hatif, ministro inteligencia República Islámica, y previamente a Ali Larijani, hombre clave seguridad post-caída líder supremo, mostrando infiltración Mossad en cúpula represión/terrorismo iraní.
Hatif se jactaba de desbaratar redes Mossad; nuevo líder Mohtava Khamenei oculto por riesgo asesinato selectivo. Israel ataca núcleos Guardias Revolucionarias para debilitar represión ante posible alzamiento popular.
Estrategia combina eliminaciones y ataques a bases para impedir respuesta a ofensiva inicial.