El ejército israelí bombardeó un edificio de 10 plantas en el centro de Beirut, capital libanesa, matando al menos 12 personas; había advertencia previa de desalojo.
Objetivo era responsable de canal de Hezbollah pro-iraní y sucursal financiera ligada al grupo; Israel también atacó yacimientos de gas Pars en Irán, compartido con Qatar.
Agencia iraní Pars reportó daños en tanques y refinería, con evacuación de trabajadores y equipos de emergencia actuando.