El presidente iraní Masoud Pescian prometió venganza tras el asesinato de Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, describiéndolo como una pérdida irreparable y asegurando castigo severo al asesino.
El comandante Seyed Mahid Mausadi de la Guardia Revolucionaria anunció ataques más intensos contra el enemigo, mientras Irán designa entre tres y siete sucesores para puestos clave.
Israel declara perseguir al líder supremo Mostaba Kamienei, y en otro golpe, abate al ministro de inteligencia Ismail Hatib, confirmado por fuerzas israelíes y ministro Israel Katz.
Panel discute relevos rápidos en Irán, vínculos de Hatib con Guardia Revolucionaria y estrategia israelí para debilitar estructura política y de inteligencia de Teherán.