Una encuesta reveló que el 65% de los argentinos considera la infidelidad matrimonial como la práctica moralmente más inaceptable.
Otras prácticas rechazadas incluyen ver pornografía (54%), aborto (53%), consumo de marihuana (52%) y apuestas (49%), mientras divorcio y anticonceptivos tienen bajo rechazo.
Los conductores debaten si contar una infidelidad a un amigo engañado o guardar silencio, destacando dilemas éticos y sociales.
El pensamiento argentino resulta conservador en temas como aborto y drogas, pese a modernidad en divorcio.