Marcelo Porcel, con una docena de denuncias de adolescentes amigos de su hijo por abuso sexual, se presentó en indagatoria pero solo negó los hechos sin responder preguntas.
Los chicos lo acusan de incitarlos a desnudarse, masajes con crema, ofrecer dinero por alcohol y apuestas clandestinas; el caso lleva más de un año y medio sin medidas restrictivas.
Las familias presionaron por la indagatoria ante temor por su condición económica, que permanece en libertad.