Un sicario disparó nueve balazos contra la casa en Luis de Flores 2283, Beccar, matando a Cecilia Giraola de 53 años. La víctima recibió tres impactos fatales en el living, destinados a su hijo Matías de 27 años, por disputas económicas con Gustavo Arroyo, detenido como presunto autor intelectual que vive en un country en Escobar.
Arroyo contrató al tirador no identificado vía el dueño de la moto, de apellido Rañi con prisión domiciliaria por venta de drogas, quien escapó de un asentamiento en José López Suárez. La deuda no era solo 10.000 dólares por un BMW defectuoso, sino 60.000 dólares por monedas de oro e inversiones inmobiliarias en Costa Rica. Matías huyó allí dos días antes, dejando a su madre sola; hubo amenazas previas y una bomba molotov un mes atrás contra la misma casa.
Arroyo niega pero su celular lo ubica en la zona momentos antes, grabado por cámaras; estuvo en la casa por negocios. La fiscal Carolina Freya de San Isidro lo acusa de marcar la casa al sicario. Detenida también la pareja de Arroyo, que podría quedar en libertad. Vecinos muestran miedo y silencio; el hijo regresó para el velorio.
Expertos destacan subcontratación del sicario en submundo delictivo; Arroyo sin antecedentes pero con turbios negocios. Posible rebote de balazo o disparos agrupados en persiana y picaporte destrozado. Casa modesta con ampliación reciente.