Gabriel, padre de Nazareno que cumple 28 años, entra al aire en A la Barbarossa para hablar de su hijo en Gran Hermano. Admite ponerse tenso viéndolo, evita minuto a minuto por exposición difícil para familias no mediáticas.
Describe a Nazareno como espontáneo, amiguero, sensible que le cuesta conflictos, alegre y divertido, pero perdido en cruces. Lo apoya por perseguir sueños desde los 11 años, lo extraña y planean viaje a Lucila del Mar.
Compara con experiencia de su hija en streaming, curtiéndose con fandoms, y enfatiza su falta de experiencia pública, respaldado por amigos.