Europa, liderada por Alemania, Gran Bretaña y Francia, rechazó categóricamente la solicitud de Estados Unidos para colaborar en la vigilancia del estrecho de Ormuz ante la amenaza iraní de cerrarlo, declarando que "esta no es nuestra guerra". Los panelistas atribuyen esta negativa al temor interno por poblaciones islámicas masivas en sus países, con más del 20% en algunos, convirtiendo ciudades como Londres en "Londonistán" y París en zonas africanas literalmente.
Se destacan intendentes islámicos en las cinco ciudades más importantes de Inglaterra, como Sadiq Khan en Londres, y el alcalde de Nueva York también musulmán. Estados Unidos critica la OTAN como una "calle de un solo sentido", donde financia la protección europea pero no recibe ayuda recíproca, especialmente ahora con Trump presionando ante elecciones y costos crecientes por la guerra.
El debate escaló a discusiones acaloradas sobre la falta de integración del Islam en Occidente, comparado con la imposibilidad de conversión religiosa en países islámicos como Arabia Saudita, y críticas al colonialismo como excusa para violencia actual como acuchillamientos en calles europeas. Israel continúa operaciones quirúrgicas contra líderes iraníes como Ismail Khatib, buscando caos interno, mientras Irán amenaza venganza global y Cuba busca transición con EE.UU. por apagones.
Trump nombra a Cuba en contexto de doctrina Monroe, mientras rechazo interno en EE.UU. crece por suba de gasolina y temor a reclutamiento de clases bajas. Alejandro Varada analiza como parte de ajedrez global, con OTAN resquebrajándose como en disputa por Groenlandia.