Los conductores presentaron un video musical conmovedor dedicado a un niño silenciado en un pasillo de tribunales de Santa Rosa, donde un expediente pesó más que su voz infantil.
La canción nació del silencio de la infancia en medio de fallas adultas, evocando una pelota quieta, dibujos de inviernos y el cierre de la niñez por artículos judiciales fríos.
Se vinculó al recuerdo de niños víctimas, especialmente en contexto de un nene desaparecido esa noche, para no olvidar jamás estas tragedias.