El INDEC reportó que la tasa de desocupación subió al 7,5% en el cuarto trimestre de 2025, máximo desde la pandemia, sumando unos 300.000 desocupados más desde el 5,7% al asumir el gobierno, con caída en la tasa de empleo al 45% y formalidad por debajo.
La informalidad alcanzó el 43% de los puestos, uno más que hace un año, concentrando el impacto en varones jóvenes y mujeres. Analistas destacaron subocupación visible (poco horas) e invisible (buscan segundo empleo) sumando 30% de la PEA, reflejando deterioro por caída en industria, comercio y construcción.
Criticaron las afirmaciones de Javier Milei en el Congreso sobre baja de desempleo pese a más oferta laboral, mostrando datos falsos ya en marzo. La reforma laboral incentiva informalidad al no penalizar contrataciones precarias, fragmentando el mercado sin creación neta de puestos pese a sectores como energía y minería que no son intensivos en mano de obra.
Panelistas como Juan y Julián subrayaron que la realidad desmiente el discurso oficial, con crisis laboral agravada por ajuste rápido y falta de incentivos para actividad económica en un país autosuficiente.