La cooperativa eléctrica de Neuquén descubrió conexiones ilegales en varios barrios privados, incluyendo el barrio Sagala, donde residentes de clase media y alta contrataron técnicos especializados para manipular medidores y conectar directamente sistemas como piletas climatizadas sin pasar por el contador.
Panelistas debaten si se trata de un delito puro, viveza criolla o necesidad por crisis económica; critican que el Estado "cagador serial" justifica evasión, comparan con Lázaro Báez libre y delincuentes de villas, pero insisten en que es hurto independientemente de la clase social.
Espectadores llaman con facturas exorbitantes: un jubilado paga 228 mil pesos, otro 376 mil de 500 mil ingresos, 200 mil pesos, 120 mil una masajista informal; cuestionan consumos altos como 1100 kW o 692 kW, sugiriendo minado de bitcoin o lujos, mientras atribuyen tarifas altas a impuestos y Estado parasitario heredado del peronismo.
Periodista Daniela confirma auditoría detectó 30 casos iniciales pero solo denunciaron a 5; conexiones sofisticadas no detectables sin expertos, en zona premium cerca del río Limay; cooperativa espera investigación antes de más detalles.