La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner se presentó ante el Tribunal Oral Federal 7 para su indagatoria en la causa Cuadernos, donde se le imputa ser jefa de una asociación ilícita que recaudó sobornos por 204 coimas de 65 empresarios durante 12 años.
Durante una hora de exposición, Fernández de Kirchner evitó aludir a los hechos imputados, como la recepción de coimas y el rol de su chofer en los cuadernos de Centeno, y en cambio dio un discurso político criticando al Poder Judicial, comparándolo con la dictadura, y exigiendo que citen a Mauricio Macri por parques eólicos y a Luis Caputo por la deuda con el FMI antes de responder preguntas.
Tras su declaración, se retiró del tribunal durante un cuarto intermedio, acompañada por militantes como Juan Grabois, Adolfo Pérez Esquivel y Mayra Mendoza, quienes la describieron como víctima de un "show mediático" y una "corte mafiosa" para tapar el desastre económico de Macri y Milei. El panel periodístico, con Rubén Rabanal y Lucía Salinas, criticó la falta de defensa legal y el desvío a temas ajenos como el caso D'Alessio y Stornelli.
Imágenes en vivo mostraron su regreso a San José 1111, donde saludó desde el balcón a unos 2.000 a 3.000 militantes mayoritariamente de La Cámpora, en una convocatoria calificada como pobre comparada con actos previos. Siguen indagatorias de Julio De Vido, Roberto Barata y otros en el juicio oral híbrido con 86 imputados.
Los periodistas destacaron irregularidades en su prisión domiciliaria, como equipo de filmación y estilista, y reiteraron que el Estado de Derecho permite su silencio, pero su actitud petulante no altera el proceso judicial.