El conductor arremetió contra políticos mafiosos que ignoran el hambre popular y denunció ejemplos como Milagro Sala peleando derechos de la mujer mientras le clavaba agujas a chicas humildes para debutar. Relató fiestas con merca en la casita de Olivos del kirchnerismo, amantes de presidentes hablando como normal y convivencia con mugre cotidiana como viejos tirados en la vereda o chicos hambrientos.
Criticó a Cristina Kirchner por priorizar sacarla de la cárcel sobre leyes para pobres que lleguen a fin de mes, al presidente viajando sin parar, bajando y subiendo aviones, bailando como loco con pantalones bajos en España en payasada que da vergüenza al argentino mientras paga impuestos para eso.
Exigió no festejar ni bailar hasta que coma el último argentino, con tarjetas rebotando, pibes dejando estudios y invierno llegando sin calefacción impagable, dos comidas calientes ni ropa de abrigo. Denunció indiferencia ante necesidades básicas como salud y elevó críticas a Kicillof por lo mismo.
Recordó gobierno Macri descubriendo frío un día en julio y campaña terminada, insistiendo que no estamos para fiesta ni guerra sino para laburar, abrir empresas y dar dignidad al hombre.