Rubén Grasso, condenado a perpetua por el doble homicidio del mago Leonardo Fernández y su novia Jessica Gigola en 2019, estafó a un hombre de Vicente López que buscaba alquilar un departamento en Mar del Plata para Año Nuevo.
El estafador, desde su celda en el penal de Magdalena, usó un teléfono celular autorizado para crear un anuncio falso en una plataforma, robando fotos de un departamento real y recibiendo una transferencia de 420 mil pesos.
El fiscal Ferrari de San Isidro investigó las cuentas y allanó la celda, hallando celulares debajo de la cama. Este penal ya fue foco de la banda del millón que operaba con teléfonos similares.
Los conductores alertan sobre el uso de celulares en cárceles bonaerenses, que deberían restringirse a llamadas familiares para evitar estafas como esta.